Su "dueño" abrió la puerta de su todo terreno y la dejó en mitad de una calle de Granada. La pobre se refugió debajo de un coche aparcado y allí fue donde la encontró un niño. Estaba llena de garrapatas y pulgas y con muchísimo miedo. Después de un baño caliente, de quitarle todos los bichos y de una buena comida, se ha convertido en la cachorrita más simpática y agradecida del mundo. No dice nada, no ladra, no molesta... Seguro que hay algún hueco en alguna casa para ella.
Actualización 16 mayo: cada vez está más fuerte y juguetona. Se está convirtiendo en una preciosa perrita que todavía busca un hogar. Las dos últimas fotos son de hoy 16 de mayo.