Fue encontrada por una voluntaria en un descampado preñada, junto con otro perrito. Los dos fueron recogidos, y Sara fue a una casa de acogida pero después de 2 meses, entró en el refugio. Es un poco tímida al principio con las personas y con otros perros. En casa al principio le cuesta estar sola, pero luego se acostumbra. Lo está pasando mal en el refugio ya que con su carácter dependiente de las personas y sensible, algunos perros más fuertes se aprovechan y le persiguen. En una casa con una buena familia y que le de educación, será la perrita más feliz del mundo.