Darwin es un gatito guapo, espabilado, simpático y muy dulce. ¿Por qué entonces sigue sin hogar cuando todos sus hermanos han sido adoptados enseguida? La respuesta es sencilla: si naces de color blanco y negro, nadie se fija en ti.
Tiene las mismas ganas de vivir y de jugar que sus hermanos, se muestra igual de cariñoso y es, incluso, más dependiente de las personas. Sin embargo, sigue sin tener ningún interesado. ¿Lo teñimos de otro color? Quizás así consiga por fin una oportunidad…
De un gatito inseguro y miedoso, Darwin se ha convertido en uno cariñoso y confiado, gracias a los cuidados de su casa de acogida. Es inteligente y aprende rápido. Está encantado de vivir en compañía de otros gatos y se adaptaría fácilmente a los perros. Pero día tras día crece y con cada centímetro más de estatura, sus oportunidades de ser adoptado se reducen.
Queremos para Darwin lo mismo que para todos sus hermanos y primos: hogares estables, cariñosos, responsables. ¿Quieres adoptar a Darwin? Contacta con nosotros
Acogido por Alicia en Granada